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Desde la prehistoria, cuando la humanidad descubrió el fuego, pasando
por la Edad Media en la que construía molinos de viento para moler el
trigo, hasta la época moderna en la que se puede obtener energía
eléctrica fisionando un átomo, el hombre ha buscado incansablemente
fuentes de energía de las que sacar algún provecho. Han sido los
combustibles fósiles los que han satisfecho nuestras necesidades,
aunque, actualmente, debido a la escasez de estos combustibles y los
graves problemas ambientales que ocasionan, se están sustituyendo por
otros renovables y menos contaminantes como la energía solar o la
eólica.
Las fuentes de energía son recursos naturales, a partir de los
cuales, mediante un proceso de trasformación, es posible obtener alguna
forma de energía necesaria para el funcionamiento de las industrias y
los transportes, y para el uso doméstico. Las fuentes de energía se
pueden clasificar de dos formas: - Según la posibilidad de que
se agoten, pueden ser renovables y no renovables.
- Según su importancia económica, las fuentes de energía
pueden ser tradicionales y alternativas.
Las energías no renovables son aquellas que se encuentran en
cantidades limitadas y que, una vez consumidas en su totalidad, no
pueden sustituirse, ya que no existe sistema de producción o extracción.
Las fuentes de energía no renovables son el carbón, el petróleo, el gas
natural y la energía hidráulica.
Las energías renovables son prácticamente inagotables y perdurarán en
la Tierra miles de años las usemos o no. Además, la mayoría de ellas
tienen un impacto ecológico mínimo por lo que se las considera limpias o
no contaminantes. Algunas de ellas son la energía solar, eólica,
hidráulica, mareomotriz, geotérmica y biomasa.
Las energías tradicionales son las más utilizadas y cubren la mayor
parte de las necesidades de un país y son el carbón, el gas natural, el
petróleo, la energía hidráulica y la nuclear.
Las energías alternativas son aquellas que pueden reemplazar a las
energías o fuentes energéticas actuales, ya sea por su menor efecto
contaminante, o fundamentalmente por su posibilidad de renovación. Este
tipo de fuentes de energía aún se utilizan poco ya que su explotación es
difícil y están en fase de investigación y desarrollo.
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